El Paisaje Protegido de la Sierra de Santo Domingo 2017-04-11T13:42:24+00:00

El Paisaje Protegido de la Sierra de Santo Domingo

Visita virtual de Puy Moné

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La Sierra de Santo Domingo se sitúa al norte de la comarca zaragozana de las Cinco Villas. Posee junto con su entorno próximo un gran valor ecológico y geológico constituyendo una zona de transición entre dos grandes unidades ecológicas y paisajísticas, el valle del Ebro y los Pirineos. y representan la continuidad como corredor ecológico a las sierras pre-pirenaicas (Guara-Leyre).
Este espacio se configura como un entorno de orografía accidentada que culmina con los estratos calizos verticales y cumbres de mas de 1.200 metros y una variada vegetación compuesta por un mosaico de formaciones boscosas naturales, pinares, matorrales de transición, pastizales de gran valor ecológico y formaciones rocosas con vegetación incipiente.

Declaración Paisaje Protegido de la Sierra de Santo Domingo:

Ampliación de información:

Desde el punto de vista de la fauna, se identifican mamíferos y aves de gran interés, incluyendo especies catalogadas. Asimismo, el área de estudio presenta un importante legado histórico y cultural.

Con el fin de proteger toda esta riqueza paisajística, natural y sociocultural se ha declarado un espacio natural protegido con la categoría de Paisaje Protegido, que engloba la Sierra de Santo Domingo y su entorno. Uno de los principales objetos del espacio, según la legislación vigente sería la promoción del desarrollo sostenible, compatibilizando al máximo la conservación de los valores naturales con el aprovechamiento ordenado de sus recursos y la utilización con fines científicos, educativos, culturales y recreativos.

El Paisaje Protegido de la Sierra de Santo Domingo fue declarado como tal el 8 de abril del 2015 mediante el decreto 52/2015 del Gobierno de Aragón. Su ámbito territorial se reparte entre los términos municipales de Biel-Fuencalderas, Longás y Luesia. El municipio de Luesia es el que mas superficie aporta, 4.273,86 hectáreas de un total de 9.639,46 hectáreas, lo que supone un 44,3%. Además se ha incorporado una Zona Periférica de Protección de 4.094,68 hectáreas.. La superficie pública total supone un 89 %. Además se considera un área de influencia socioeconómica de 30.670 hectáreas (términos municipales de Biel, Longás y Luesia) para fomentar en ella un adecuado desarrollo socioeconómico demográfico basado en la puesta en valor sostenible de los recursos naturales.

Mapa: Red Natural de Aragón

Geológicamente la Sierra constituye un anticlinal cabalgante de materiales Cretácicos (calizas) y Eocenos (calizas y margas alternantes), con núcleo Triásico, cuya charnela ha sido desmantelada por la erosión, dando lugar a un relieve de paredes verticales de roca caliza, cuyas cumbres superan los 1.200 m de altitud. Esta combinación de materiales ayudan a configuran un paisaje de gran riqueza.

Dentro de esta riqueza geológica, destaca la presencia de la terminación periclinal del pliege (anticlinal) de San Marzal-Lucientes, clasificado como Lugar de Interés Geológico y de elementos de peculiar belleza como el Pozo Pigalo también clasificado como Lugar de Interés Geológico, las bañeras creadas por la erosión del agua en el conglomerado del barranco de Siasca (Luesia) o el estrato vertical de forma caprichosa conocido como Peña Lengua (Biel).

Los ríos Arba de Luesia, Arba de Biel y Onsella han excavado los materiales mas blandos (margas y arcillas) dejando al descubierto los estratos más duros de rocas areniscas, formando pozas de gran belleza (Pozo de Pigalo y Pozo de María en Luesia ) y horadando el conglomerado formando estrechos (Pozo Tronco en Biel).

Vista aérea del municipio de Luesia

Hay una gran riqueza de formaciones vegetales. A ello contribuye su ubicación fronteriza hace que influyan características mediterráneas atenuadas por influencias atlánticas y la singular orografía de la sierra que genera en sus laderas gran variedad de condiciones térmicas y de humedad que estructuran la diversidad de formaciones vegetales.

Por lo tanto el paisaje de la sierra Santo Domingo se configura como un mosaico de formaciones boscosas naturales, pinares de repoblación, matorrales de transición, pastizales de gran valor ecológico y formaciones rocosas con vegetación incipiente a lo que se añade las choperas y formaciones riparias que se localizan en las riberas de los ríos principales.

Los pinares son las formaciones que mayor superficie ocupan. Hay tres especies de pino que presentan formaciones naturales. El pino carrasco que forma pequeñas manchas en el Monte de Biel, los pinares de pino laricio se extienden en la umbría del barranco de Valdiguara, la umbría del barranco de Siasca y la umbría de la cuenca baja del barranco de Alisova, así como en Fuencalderas y los bosques viejos de pinares de pino silvestre de gran valor y buen estado de conservación, localizados en las laderas umbrías de Santo Domingo (Longás), Fayanás (Luesia) y en los Pacos de Biel y Fuencalderas con sotobosque de boj, salpicados con algún abedul y bosquecillos de álamo temblón. Además hay extensas superficies repobladas sobre todo de pino laricio (cabeceras de los barrancos de Sibirana, La Sarda, Valdeacú, Paco Rey y Tablado de Fayanás, en el Monte Bernano, Monte Bergales y Campo Sotano, Sibiella y Artasu) y también de pino silvestre (Paco Rey, el Tablado de Fayanás, umbría del corral del Calvo, Montes de Biel y Campo Sotano y Sibiella y Los Bergales) y algo de pino carrasco (Monte Bernano)

Los hayedos se localizan sobre canchales calizos (Santo Domingo en Longás, y Fayar en Biel-Fuencalderas) o en suelos más profundos de descomposición del conglomerado (Huértalo y en el monte de Bal, en Luesia). El sotobosque se compone fundamentalmente de acebo y boj. Albergan interesantes muestras de flora

El quejigal es la vegetación potencial de gran parte de esta zona, formando bosques continuos en el monte de Bal (Luesia) y en las estribaciones sur de las sierras, unas veces con sotobosque de boj y guillomo y otras con acebo. Se encuentra habitualmente en mezcla con encina y con pino laricio.

Los encinares bordean los quejigales acompañados de madroño, guillomo y coscoja. En las zonas más cálidas aparecen salpicados con pino carrasco y con masas puras de pino laricio autóctono.

De las formaciones arbustivas, destacan por su extensión la bojedas y por su singularidad algunas formaciones monoespecíficas de madroños

Los pastizales naturales son de carácter xerófilos sobre terreno fundamentalmente calizos, sin formar un tapiz continuo compuestos principalmente por tomillo rastrero y abundantes gramíneas con matas de boj, salpicadas en terreno muy pedregoso. También se utilizan para ganado ovino y bovino pastizales artificiales.

Entre la riqueza florística destacan las poblaciones de orquídeas en prados y zonás húmedas y la diversidad de flora rupícola, con especies raras en las paredes calizas de la sierra.

Todas estas formaciones albergan una gran riqueza faunística, ya que esta Sierra favorece una cohesión ecológica entre el valle del Ebro y Pre y Pirineo dando además continuidad como corredor a las sierras Prepirenaicas (Guara-Leyre).

Destaca la presencia de las mariposas Apolo (Parnasius apollo), los coleópteros Cerambix cerdo y ciervo volador (Lucanus cervus) en los encinares y robledales, así como Rosalia alpina en los hayedos.

El Paisaje Protegido se incluye dentro de la Zona de Protección del Quebrantahuesos, albergando una zona de nidificación. Destaca también la presencia de parejas nidificantes de alimoche y de milano real.

Además del jabalí, corzo y ciervo, muy abundantes, hay que destacar la presencia de tejón, turón, gineta o garduña, y del valioso musgaño patiblanco en barrancos frescos, topillo de Cabrera en los herbazales de las estribaciones del sur de la Sierra o murciélago Rinolfo grande de Herradura.

Abunda en los riachuelos y cursos altos de los ríos el tritón pirenaico, y en fuentes y balsas el tritón palmeado y el jaspeado. En los pinares húmedos y zonas frescas es frecuente el sapo común.

En relación a la presencia de reptiles, todavía pueden verse lagartos verdes en los hayedos y robledales, así como víbora hocicuda, culebra bastarda, culebra lisa europea, culebra de escalera y acuáticas

Los ríos albergan poblaciones de peces de gran valor para la conservación, destacando el barbo culirroyo, barbo de Graells, madrilla o piscardo.

Visita aérea del paisaje protegido

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